domingo, 15 de enero de 2012

Pingüinos 2012

Este fin de semana hemos estado en lo que ha sido mi primer Pingüinos. Siempre había tenido ganas de ir a pasar un poquito de frío, y este año surgió la oportunidad de subir con un par de amigos, y al final lo hemos hecho.

Total viaje: 1445 km
Total moto: 59.745 km

Opciones de viaje

La idea inicial era salir el viernes, a la hora de la comida, pero echando cuentas vimos que seguramente llegáramos a la zona muy tarde, ya entrada la noche, y desconociendo la carretera y con posibilidad de heladas, esta opción fue descartad.

La segunda opción era salir el sábado de madrugada, para estar en Valladolid a medio día, y esta es por la que optamos. Empieza el viaje ...

Viernes (13.01.2012)

Tras preparar la ropa, dejarla ya colocada en la maleta, el GPS (mi TomTom Rider de Reyes ¡que bien me ha venido para el viaje!), las tres maletas, la sobredepósito, guantes de nieve, guantes de invierno, sotocasco, etc ... me voy a la cama, queriendo dormirme pronto, puesto que hemos quedado a las 3:00 A.M. en una gasolinera, pero como pasa antes de los viajes ¡no hay forma de dormirme!

Al final caigo dormido alrededor de las 23:30h ... ¡y la alarma puesta a las 2:00h!

Sábado (14.01.2012)

Suena la alarma ¡ahora si que tengo sueño! Pero las ganas de viaje me animan a levantarme. En breve he tomado mi obligado café con leche -sea la hora que sea, o me lo tomo, o el cuerpo no responde-, me he vestido y estoy listo para salir hacia Pingüinos. Son las 2:55h, llego un poco tarde, espero que no se congelen esperando.

A las 3:05h llego a la gasolinera de marras y ¡no está ni el Tato! No me quito ni el casco, ni los guantes, con lo que me ha costado ponérmelos, supondrían otros 10 minutos de retraso. Esto es muy cierto, ya que en el resto del viaje, cada vez que paramos, o no me quito nada, o tienen que esperar a que la cebolla se coloque todas sus capas :-)

En cinco minutos llega mi amigo Felipe, comienza a fumarse un cigarrito y Pablo sigue sin llegar. Vemos el móvil y nos ha enviado un mensaje ¡está en la gasolinera esperando a que le pongan gasolina! Al final, entre unas cosas y otras, salimos a las 3:30h hacia Valladolid.

Alicante

La primera parada la tenemos programada en Albacete, a unos 200km de la salida. Llegamos sin más inconveniente. A la altura de Elda vemos una estrella fugaz que parece que va a caer encima nuestra, es hora de pedir un deseo, que al final se cumplió ¡tuvimos un buen viaje sin consecuencias!

Castilla - La Mancha

Cuando entramos en Castilla - La Mancha, parece que hay una barrera que en el propio límite de la comunidad baja 10 grados la temperatura ¡que frío! Comenzamos a notar lo que va a ser la tónica general de viaje, el fresquito.

Tras pasar Albacete paramos en un bar de carretera (los dos primeros que miramos están cerrados), son las 5:00h.

Los tres jinetes del apocalipsis

La visera totalmente congelada

El frío se condensaba en la ropa y las motos, formando hielo
El más perjudicado es Felipe, que va en una Honda CB600. Al ser naked, le ha tenido que poner una cúpula que le quita gran parte del frío del cuerpo, pero lleva las manos al aire, no como Pablo con su Triumph Tiger y yo con la TDM, que llevamos unos paravientos en los puños. ¡Menos mal que los tres llevamos puños calefactables! Por cierto, en este viaje ha sido la primera vez que los pongo a potencia máxima.

Después de 45 minutos de parada para entrar en calor varias veces :-) retomamos la carretera, a ver cuánto aguantan nuestros cuerpecitos en estas gélidas temperaturas.

Yo no me puedo quejar, entre los puños, la cúpula grande y que llevo ¡¡4!! capas de ropa, no tengo mucho frío. Ha sido un acierto el haber llevado los guantes de nieve, ya que mantienen el calor perfectamente, y junto al paravientos que quita más de la mitad del frío y lo puños calefactables, no he pasado tanto frío en todo el viaje, como he pasado algún sábado de invierno montando por Alicante.

A los 75 kms tenemos que hacer una segunda parada, hace mucho frío y las viseras se han congelado. Descansito sin entrar en la cafetería, nos recolocamos la ropa, y yo aprovecho para ponerme el impermeable encima de la chaqueta. No tiene pinta de llover, pero algo hará ¿no?

Comienza a amanecer ... aunque no se vea el sol


Continuamos viaje sentido Madrid, cuando empieza a amanecer. Creíamos que al amanecer la temperatura empezaría a subir, pero empieza a congelarse la humedad que va empapando la moto y a también nosotros. Cada vez que entrábamos en un banco de niebla, sabíamos que iba a hacer frío ...

Restos del hielo que se formó

Todo es "niebla" congelada, no cayó ni una gota
 Madrid

Después de otro merecido descanso de ... 1 hora ... continuamos camino hacia Valladolid. Hemos conseguido que se sequen las chaquetas y que el hielo de las viseras se haya derretido, ¡con este solecito nos parece que sea verano! Pero no durará mucho esta alegría.

Como al TomTom le habíamos dicho que evitáramos autopistas de peaje, nos lleva por la parte derecha de Madrid, dando una vuelta bastante grande, que nos dimos cuenta a la vuelta.

Rodeo madrileño ...

Valladolid

Llegamos casi a Tudela de Duero, y a 10 kilómetros ya podemos ver cómo está el escenario: blanco, con niebla ... precioso.







Tudela de Duero

Por fin llegamos al hotel (Hotel Puerta del Arco), después de 11 horas de viaje, con casi más paradas que tiempo encima de la moto, dejamos las cosas en la habitación, nos damos una ducha, y nos vamos a dar una vuelta por el pueblo antes de acercarnos a Pingüinos.

Estas son las vistas desde el hotel del río Duero, y del hotel desde el río ... ¡que lío!

El río Duero visto desde el balcón del hotel

El hotel visto desde orillas del río Duero
Pingüinos

¡Por fín! Ya hemos llegado. 700 kilómetros, 11 horas de viaje, y ya estamos en nuestro destino, ¡estamos en Pingüinos!

Los tres jinetes en Pingüinos (Pablo, yo y Felipe)


Como yo había quedado con dos amigos del foro TDM (http://yamahatdm.forogratis.es/), lo primero es dejar las motos entre las miles que hay, y empezar a buscarlos.

Cuando vamos a hacer las inscripciones llega la primera (y única, por suerte) decepción del viaje, no quedan inscripciones, de forma que no nos van a dar la bolsa con las pegatinas, los vales por caldo pingüinero, café pingüinero, etc ... pero compramos una entrada (10,00  €) que nos da derecho a entrar en el recinto y nos regalan el pin conmemorativo de Pingüinos 2012 ¡menos es nada!

Ya una vez dentro, nos dedicamos a recorrer los puestos, a ver las nuevas Triumph que van a salir en breve (Triumph Explorer 1200, pedazo de máquina), a una Ducati Multistrada que ha dado la vuelta al mundo, en fin, a disfrutar del ambiente, que para eso hemos venido.

Entrada a Pingüinos ... ¡y todavía no estamos dentro!

Hay tanta moto que tardamos más de cinco minutos andando en llegar a las nuestras

Pero qué bonita es la condenada ...

Escenario de conciertos y shows

La Multistrada que ha dado la vuelta al mundo

Pingüinos por doquier

Javi (del foro TDM) con su bonita TDM y los guardabarros de camión xD

Y nos quejamos nosotros de venir de Alicante en motos de 1000cc ...

Nos vamos para casa ... ¡no he traído la ropa de nieve! Está todo congelado
Una vez que vimos todo y el cansancio del día anterior, el habernos levantado muy pronto casi sin haber dormido unido a un viaje de 11 horas, más el tener que hacer al día siguiente el mismo camino de vuelta, decidimos irnos a dormir al hotel, y que la próxima vez que volviéramos sería con más días, a poder ser desde el jueves, y también con los cubrepuños para invierno que llevaban todas las motos. Con eso, el frío hubiera sido la mitad ¡¡lo que aprende uno a base de palos!!

El hotel

Del hotel comentar que por 40,00€ / noche, con desayuno incluido, está genial, es muy limpio y acogedor, el restaurante-cafetería es una gozada, se come muy bien y muy buena atención. Quedamos encantados. Seguramente si tenemos que repetir, lo haremos en el mismo hotel, a 15 minutos de Pingüinos.


Domingo (15.01.2012)

Quedamos en la cafetería del hotel a las 8:30h para intentar salir cuanto antes.

Antes de bajar, intento hacer una "ñapa" en la visera del casco. Como debido a que el pinlock ha quedado suelto, entra aire y se empaña, de forma que pienso que si lo cierro herméticamente, conseguiré que no se empañe, y como además tenía cinta aislante ... solución al canto.

Visera + Cinta aislante + navaja suiza = anti vaho perfecto

No se nota mucho el añadido


Al final, entre bajar las cosas, vestirnos, cargar motos y demás, salimos a las 10:15h del hotel.

 La ruta de vuelta, sabiendo que venía una borrasca por el norte de España, decidimos ponerle al GPS la opción de pagar peajes ¡pero rápido leshe! Y vaya descubrimiento, por 10,00€ de peaje, nos quitamos 80 kilómetros y una hora de camino. Una gozada la carretera nacional hasta Segovia, y la autopista luego hasta Madrid.

A la salida de Madrid decidimos parar a descansar, coger calor y tomar algo, y como no encontramos nada más, paramos en un McDonalds :-)




Desde Madrid, la idea era ir por Valencia en lugar de Albacete, ya que se esperaba muy mal tiempo en Castilla-La Mancha. Ya lo vimos al subir, y además con la borrasca encima nuestra. Así que aunque supusiera una hora más, decidimos ir por Valencia.


El susto


A unos 360 kilómetros de Valencia, la moto hace unos extraños con el motor, como si se hubiera enganchado el embrague y perdiera fuerza. Lo había hecho ya subiendo hacia Valladolid un par de veces, pero no le di importancia. En este caso, la tercera vez que lo hace, me cuesta ir a más de 100 km/h subiendo una cuesta, de forma que en la siguiente gasolinera les hago salir, para ver qué pasa, puesto que la moto casi se para yendo despacio.

Al parar vemos que suena como a tic-tic-tic metálico, y me da la sensación de válvula pisada. La moto tiene cerca de 60.000 kms y la última vez que revisaron válvulas, hace unos 10.000 kms no hizo falta reglarlas. Dudo entre llamar a la grúa o intentarlo y al final, después de un café, decidimos seguir, esperando que nada se rompa.

Finalmente la moto ha llegado perfectamente a casa, no lo ha vuelto a hacer. Seguramente fuera a causa del frío. Esperemos que no sea nada grave.

Jartá de kilómetros

En resumen, el viaje ha sido una panzada de kilómetros. Unos 1.500 en 30 horas. Lo bonito de Pingüinos es el viaje, el superar los obstáculos para llegar al destino sin incidentes. En este sentido estamos contentos. Nos gustaría repetir, pero tenemos que poder subir viernes como tarde, para poder disfrutar todo un día allí.

6 comentarios:

  1. Felicidades. Un viaje así, en esas condiciones, haría que más de uno se diera la vuelta.
    Cuida de esa mecánica :-)

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    1. Gracias Biker,

      la cuido bastante, y al final no me defraudó y me trajo hasta casa ¡¡y abriendo camino!!

      Al final, como comenté en otro post, no era nada, era un resfriado, seguramente demasiado frío y el radiador muy expuesto, esta chica está acostumbrada a las temperaturas del sur :-)

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  2. Levantarse a las 2am antes que ir por la tarde-noche... Estás muy mal.

    Lo de la moto, mira a ver si es humedad en la pipa de la bujía, o algún cable pelado. Si suena a cajón de cubiertos cual Ducati, mira la cadena de distribución.

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    1. Al final, como he comentado, no ha sido nada, pero casi me deja tirado xD

      Seguramente era debido al frío y la humedad ambiente. Lo último que he hecho, ha sido aislar las bobinas, porque esta chica no se ha llevado nunca bien ni con el frío ni con el agua ¡a ver si cambia la cosa!

      Gracias por leer Aníbal :-)

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  3. Avisame el año que viene, que si vas otra vez y tengo pasta me animo...

    v'sss

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    1. Pues lo tengo complicado, la verdad ¡vaya paliza!

      Me he dicho que si vuelvo, es en una GT, con los pies escondiditos y más protección contra el frío, pero ya se sabe, si uno se calienta, al final se apunta.

      Descuida, que si vamos otra vez, te lo digo.

      Por cierto, en breve salida media-larga, te avisaré ;-)

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